
La belleza tambien puede ser una forma de cuidado
Hay momentos en la vida en los que cuidarnos por fuera adquiere un significado mucho más profundo.
Por eso he decidido dar un paso más en mi formación profesional y especializarme en oncoestética, una disciplina que une belleza, cuidado y acompañamiento durante los procesos oncológicos
¿Qué es la oncoestética?
La oncoestética es una especialidad que busca cuidar la imagen y el bienestar de las personas durante un proceso oncológico, teniendo en cuenta los cambios que pueden aparecer en la piel, el cabello, las cejas, las pestañas y el cuero cabelludo.
No se trata simplemente de maquillaje o peluquería.
Se trata de conocer qué podemos hacer, qué debemos evitar y cómo adaptar cada servicio a las necesidades de cada persona.
Porque durante un tratamiento oncológico, pequeños detalles pueden marcar una gran diferencia.
El cabello y la imagen durante un proceso oncológico
Uno de los cambios que más impacto emocional puede tener es la pérdida del cabello.
El pelo forma parte de nuestra identidad y, cuando cambia o desaparece, puede resultar difícil reconocernos frente al espejo.
Desde la peluquería podemos acompañar ese proceso desde el respeto y la profesionalidad: asesorando sobre pelucas, turbantes y otras alternativas, ayudando a encontrar opciones cómodas y naturales y, sobre todo, escuchando qué necesita cada persona.
No hay dos procesos iguales y tampoco debería haber dos servicios iguales.
También podemos cuidar el rostro
La piel puede experimentar cambios durante los tratamientos, por lo que es fundamental conocer qué productos y técnicas son adecuados y cuáles debemos evitar.
El maquillaje también puede convertirse en una herramienta para recuperar sensaciones.
Unas cejas bien trabajadas, devolver color al rostro o simplemente volver a maquillarse para salir a la calle pueden parecer pequeños gestos, pero pueden ayudar a recuperar una parte de esa normalidad que a veces se pierde durante el tratamiento.
Y no se trata de esconder nada.
Se trata de volver a mirarse al espejo y sentirse una misma. 💜
¿Por qué he decidido formarme en oncoestética?
Porque creo que como profesionales de la belleza tenemos que seguir aprendiendo.
La formación es una parte fundamental de mi trabajo y quiero que las personas que se ponen en mis manos sepan que detrás hay preparación, conocimiento y, sobre todo, respeto.
Esta formación me permitirá ampliar mis conocimientos y aprender a trabajar de una manera todavía más segura y adaptada con personas que están pasando por un proceso oncológico.
Quiero aprender a cuidar el cabello y el cuero cabelludo, a trabajar el maquillaje y la imagen y a adaptar cada servicio a las circunstancias de cada persona.
Pero también quiero aprender algo igual de importante: cómo acompañar.
La belleza no es superficial
A veces pensamos que preocuparse por la imagen durante una enfermedad es algo secundario.
Yo no lo veo así.
Cuidarse, sentirse guapa, arreglarse o volver a disfrutar de nuestra imagen puede formar parte del bienestar emocional.
No sustituye ningún tratamiento médico, por supuesto. Pero puede ayudar a recuperar confianza, autoestima y esa sensación de seguir siendo tú.
Por eso quiero que mi trabajo vaya un poquito más allá de hacer un buen corte, un maquillaje bonito o encontrar una peluca adecuada.
Quiero que mi espacio sea también un lugar donde sentirse escuchada, comprendida y cuidada.
Un nuevo aprendizaje que me hace especial ilusión
Estoy a punto de comenzar esta nueva formación y tengo muchísimas ganas de aprender, de incorporar nuevos conocimientos y de poder ofrecer en el futuro un servicio de oncoestética cada vez más profesional y especializado.
Porque detrás de cada cabello, cada rostro y cada persona hay una historia.
Y para mí, trabajar en belleza también significa saber respetarla.
Porque cuidar la imagen no es superficial.
A veces es una forma de volver a reconocernos.
Y eso, para mí, también es belleza. 💜
Itzy Figueirido
Hair & Make-Up